Errores comunes a la hora de hacer una promoción

errores a la hora de hacer una acción promocional

Cuando queremos aumentar ventas a corto plazo lanzamos ofertas y  promociones pero, ¿realmente siempre salen bien? Descubre los  fallos más habituales que cometemos a la hora de plantear una promoción.

En épocas en que las ventas flojean, queremos apoyar o destacar una línea de negocio o lanzar una gama de productos; una de las primeras cosas que nos viene a la cabeza es hacer una promoción. No obstante, lo que mucha gente no sabe, o al menos parece no tenerlo en cuenta, es que toda promoción debe estar encuadrada dentro de una estrategia.

Cierto es que el día a día, en muchas ocasiones, no nos permite planear acciones a medio-largo plazo; por lo nos vemos obligados a actuar de forma inmediata. A pesar de ello, lo primero que debes tener claro es: ‘Una promoción NUNCA debe ir en contra de tu misión, visión y valores de marca’. Y es que, a veces una promoción mal planteada o gestionada puede llegar a ser negativa para la imagen de marca.

Tarjeta USB personalizada Una promoción es algo mucho más que hacer ofertas 2×1, dar un regalo  o descuentos del 30%. Toda promoción ha de responder a unos objetivos, a una estrategia y a una buena gestión de recursos. Muchos de los clientes de  USBModels, vienen en busca de regalos promocionales. Por ello, siempre tratamos de adaptar los pendrives personalizados a las características de la acción.  No debería ser igual una memoria USB cuyo destino es repartir información entre los proveedores o un pendrive con forma especial que se da como regalo a un cliente final tras realizar una compra.

Nuestra experiencia nos dice que estos son los …

 Errores que pueden arruinar una promoción: 

  1. ¿Objetivos? Para que os quiero: Desgraciadamente es algo que pasa con frecuencia. Muchas empresas no tienen claros los objetivos de su promoción (en ocasiones ni siquiera los de su estrategia empresarial); lo que provoca que por el camino la acción pierda el sentido e incluso su efectividad. Si no tienes claro dónde quieres llegar o para qué quieres hacer una promoción, es preferible no hacerla con el fin de evitar errores y posibles consecuencias negativas.
  2. Promoción para todos los públicos: Si en Marketing hay una máxima es que no se puede plantear una estrategia de forma global. Tu target puede ser amplio  y diverso, pero seguro que hay un perfil de cliente o consumidor que te interesa más por razones comerciales o de marca.  Es más, los objetivos deben girar en torno al público al que  te diriges, así como el mensaje, el canal o las características de la promoción.
  3. No cumplir con los beneficios prometidos: Son muchas las empresas que ofrecen amplias ventajas o beneficios si participas en una promoción. Generan amplias exceptivas a través del supuesto premio para captar la atención. Pero  después no llegan a cumplir su palabra. Esto no sólo falta a la verdad, sino que provoca que tus clientes potenciales o recurrentes dejen de confiar en lo que dices y cambien la forma de ver tu empresa. ¿Crees que merece la pena perder la confianza del target por una promoción?
  4. Copiar o repetir promociones: Pasa siempre… Pero esto no quiere decir que este bien. ¿Cuántas grandes superficies han hecho la promoción del ‘día sin IVA’? Esta repetición no sólo satura el mercado, sino que crea una especie de simbiosis entre marcas que dificulta su diferenciación. Gran parte del éxito de una promoción está en la creatividad y originalidad. Un consejo: evita las modas.
  5. Engañar, ocultar condiciones o elaborar una mecánica complicada: Es otra práctica habitual, las empresas suelen ofrecer grandes beneficios a cambio de que los usuarios o clientes hagan o den cierta información. O bien, exigen ciertas condiciones poco claras para poder acceder a la promoción. Para ello, suelen no contar todo o tergiversar el mensaje para que el público no sepa realmente que es lo que está haciendo. Si el público se siente engañado nunca confiará en ti.  Y menos si lo pones difícil , procura que la mecánica o funcionamiento de la acción sea accesible.
  6. Fomentar valores contrarios a la marca: Cuando los objetivos no están claros y la única prioridad es vender más, se comete el error de destacar valores o mensajes que no son coherentes o están cohesionados con la comunicación. No pierdas tu esencia de marca.
  7. Promoción demasiado larga en el tiempo: con el fin de obtener más ventas o atraer más público,  es posible que organices promociones demasiado largas. Depende mucho de la misma, pero no es aconsejable que superen los 15 días dado que el consumidor no lo  percibe como un beneficio exclusivo, y por tanto se pierde efectividad.
  8. Difusión masiva de la promoción: será un factor decisorio. Puedes plantear una promoción perfecta pero si nadie lo sabe o lo saben las personas equivocadas, no conseguirás los objetivos. Comunícate en el canal que esté tu público, en el tono adecuado y con la intensidad suficiente para atraerles pero no aburrirles. Es tan importante la cantidad como la calidad del mensaje, aprovecha tus oportunidades al máximo.
  9. Recursos insuficientes para gestionar la campaña: En ocasiones planteamos acciones sin tener en cuenta que recursos humanos o tecnológicos necesitamos o podríamos llegar a necesitar si la promoción va bien. Si quieres aumentar la demanda tienes que tener claro que eres capaz de cubrir la oferta para no decepcionar a tus clientes.

¿Te suena alguno de estos errores? ¿Conoces alguna marca que haya caído en alguno de ellos?

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