La historia según el pendrive II: la explosión de las memorias USB

Histoia del las memorias USB Segunda parte | Blog USB Models

Continuamos con nuestra particular historia de las memorias usb. Nos habíamos quedado en la segunda generación, y hoy os contamos cómo llegó hasta nuestros ordenadores la tercera. Pero empecemos por el titulo de este post.

No entiendan lo de explosión literalmente, claro. Léanlo en el sentido de eclosión, lanzamiento definitivo, o, en este caso, como la madre del cordero de todas las memorias usb que hemos conocido hasta ahora, claro:

La tercera generación de memorias USB se empezó a gestar en el 2008, cuando se anuncio la norma USB 3.0, aunque estas nuevas memorias usb no llegaron a las tiendas hasta principios del 2010. Hay que reconocer que esta tercera generación marcó un hito en nuestras vidas. Dejábamos atrás los incómodos discos duros para tener en nuestras manos pequeñas memorias usb que podían almacenar hasta 4,8 Gb, una barbaridad si lo comparamos con los 480 Mb de los USB 2.0.

Una de las curiosidades de las memorias USB 3.0 es cómo han evolucionado: actualmente algunos pendrives cuentan con un sensor biométrico ergonómico que sólo permiten el acceso a la información a través de una huella dactilar.

sensor biométrico ergonómico USb | Blog USB Models

2010, el Mundial de Sudáfrica y la revolución del Pendrive.

Pero no nos adelantemos, volvamos al 2010. Ese verano la España de Vicente del Bosque ganó el Mundial de Sudáfrica impresionando al mundo con el tiki taka, y ese mismo agosto Imation anunciaba el lanzamiento al mercado de la nueva línea de USB de seguridad Flash Drive Defender F200, con capacidades de 1 GiB, 2 GiB, 4 GiB, 8 GiB, 16 GiB y 32 GiB.

Eso sí, volvamos al mercado básico. Lo cierto es que la realidad es la que mandaba, y estos datos sólo existían en teoría, ya que no fue hasta el 2011 cuando las memorias usb utilizaron toda la velocidad de la interfaz USB 3.0 debido a que los controladores de las memorias usb eran bastante limitados. Para resolver este problema, llegaron los controladores de canal de memoria, que hicieron que los datos se transfirieran “volando”.

Para que veamos la evolución del USB, la tercera generación de pendrives pueden almacenar hasta 256 GB de memoria, o lo que es lo mismo, una cantidad de datos 1024 veces mayor al diseño inicial de M-Systems. Además, los USB no han parado de evolucionar y actualmente hay dispositivos, que aparte de realizar su función habitual, tienen una memoria usb incorporada, como por ejemplo los ratones ópticos inalámbricos o las Memorias USB que tienen un dispositivo para reconocer diferentes tipos de memorias (microSD, m2, etc.).

Como curiosidad hay que destacar que existen unidades de almacenamiento que cuentan con un sensor biométrico ergonómico basado en un hardware que valida las coincidencias de las huellas dactilares de identificación antes de permitir el acceso a la información. Es decir, que si quieres ver la información que hay en la memoria usb, tienes que validar la huella de dactilar, lo que permite una seguridad extrema que a más de uno bien le ha podido costar un dedo, o no, no sabemos, pero nos lo imaginamos: como en una buena película de espías.

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